Etiqueta: consigna del mes

“Canción decidida”

Todos los días

apenas salga el sol

saldré a la calle

a gritarle al mundo

que soy feliz

que la vida es bella

y que en su homenaje

me pondré a bailar

……………..

Hace unos días buscando y rebuscando en una librería Infanto Juvenil de Córdoba encontré esta preciosura.

Fragmento de “Canción decidida”, de David Wapner y Cristian Turdera, un pequeño libro álbum editado por pequeño editor y distinguido como “Mejor Libro Álbum 2003″ por ALIJA (Asociación del Libro del Libro Infantil y Juvenil de Argentina).  Una verdadera belleza.

“Marcha”

Ella lo miró. Y descubrió en el fondo de su mirada, el brillo incipiente de una sonrisa. No alcanzó a escuchar su nombre porque los redoblantes demasiado cercanos callaban el ruido habitual de la avenida con un silencio estruendoso.

Él bajó el cordón de la vereda, donde estaba ella, para tenerla más cerca y para esquivar empujones de gente inquieta que buscaba alejarse del  amontonamiento. Un desvío de la mirada les hizo darse cuenta que en ese costado de la muchedumbre habían quedado solos. La amiga que los presentó estaba a unos metros, desplegando una bandera, en un grupo entusiasta y colorido. Más banderas tapaban el sol más adelante, cerca de la esquina y algunos ya habían empezado a caminar. No había mucho para decir. Estaban ahí porque querían cambiar al mundo; porque insultar al televisor ya no servía de descarga, porque masticar bronca y comerse la impotencia produce siempre indigestión; porque estar en cualquier otra parte hubiera sido traicionar los sueños. Estaban ahí porque encontrarse era el primer paso para descubrir que no estaban solos.

Él la miró. Y descubrió en el fondo de su mirada, el brillo radiante de una sonrisa. No había mucho para decir, así que bajaron a la calle y empezaron a caminar…

Bárbara Couto
(Texto propio publicado en Revista Huellas, hace varios años, a propósito de una causa similar y muy pertinente para esta marcha en cuestión)


Foto: Centro Nueva Tierra, marcha en defensa a la ley de medios. 15 de abril 2010. Buenos Aires.

Otoño ausente


trato de recordar cuándo fue la última vez que miré el otoño a la cara
y no lo logro
la ciudad oculta a la naturaleza y sus colores
asfalto, edificios, tráfico y gente apurada.
tanto gris y no mucho más
los verdes cada vez se vuelven más citadinos,
oscuros, pintados de smog
viven por aquí muy pocos árboles rojizos,
hay que irse a los barrios, al parque, a la ciudad universitaria…
entonces pienso… hace casi diez años
que no camino sobre un colchón ocre, mullido y quebradizo
de hojas otoñeras.
si hasta los mismos árboles de mi barrio a veces parecen no enterarse
que llegó el otoño…
incluso los pájaros se han ido,
y no estos días… hace ya muchas primaveras
sin embargo,
sorprende a  veces el canto de algún venteveo
y una sonrisa aparece en mis labios
sorprende a veces un atardecer
y las nubes pintadas por los rayos del sol
juegan a colorear edificios y balcones
sin embargo,
hace mucho que no me sorprende el otoño,
en esta ciudad…
me parece que un día de estos
me voy a buscarlo a las sierras…

Días de barrilete

Como bailan las flores en días de barrilete,
como guiñan las estrellas en noches sin luna,
como canta el arroyo en tardes de vacaciones,
como sonríe el sol en la fuente de las plazas,
como respiro vida cuando me doy cuenta.

La pequeña poesía es mía, la bella ilustración la tomé prestada de una de las mejores ilustradoras que conozco, María Wernicke.