El Castillo Ambulante

Les comparto esto que no llega a ser una reseña, quizás sea un homenaje, porque jamás podré hacerle justicia esta tremenda novela que tanto me gusta, je. “El castillo ambulante”, de Diana Wynne Jones.

Calcifer leyendo El Castillo Ambulante.

Cómo empezar a hacer una reseña de uno de los libros favoritos de mi biblioteca sobre el  que se basó una de las películas que más amo entre todas las historias que he visto en la vida. Cómo, cuando ha generado un vínculo personal, familiar y emocional que va de cada uno de los miembros de mi familia a otro. Cómo, cuando tengo impreso el tema principal de la banda de sonido para piano y me emociono cuando logro ejecutar cuatro o cinco acordes seguidos y resuena en mi alma la magia de los personajes y ya no puedo seguir tocando. Cómo hacer una simple reseña cuando Howl, Sophie y Calcifer, los habitantes de este castillo ambulante, han calado hondo en mi camino lector de un modo que pocas historias han logrado antes. Cómo, cuando Calcifer habita en nuestra propia casa en forma de perro de peluche incondicional de mi hija mayor desde incluso antes de que ella naciera.

Guardé una flor que me regaló mi hija en la página donde se menciona a Calcifer por primera vez.

Cómo, si me gusta pensar que yo misma tengo un poco de Sophie en mi bruja interior y que me gustaría ser como ella cuando envejezca, resuelta, simple, un poco odiosa pero absolutamente querible, capaz de germinar magia en el bastón que me acompañe de sostén y que cuide a mi gente querida. Cómo, si Howl es ese mago, un poco creído, muy divertido, con un corazón de oro que le lleva medio segundo enfurecerse cual chico caprichoso pero da el corazón por los miembros de su familia en cada pequeña cosa que hace, planifica y resuelve. Cómo, si conocí esta historia en una película animada del mejor estudio de animación que existe, Studio Ghibli, y la amé desde el primer segundo al último, me enamoré de su música, de sus paisajes y de sus protagonistas, incluso de la comida que comen, de la historia de pé a pá, de la mirada crítica a la guerra de su director y de la magia, la magia. Cómo, si después conocí el libro y era tan radicalmente distinto y sin embargo me gustó más aún si es que acaso es remotamente posible, por el desarrollo de la historia, por los personajes que no estaban en la película, y sobre todo porque me permitía esa extraña oportunidad de entrar otra vez a ese universo mágico, pero como si fuera la primera vez, porque la historia era otra, nueva, fresca, más mágica aún.

Creo que no puedo escribir una reseña que le haga justicia. Es de mis libros favoritos en el mundo. Me brillan los ojos mientras escribo, no tengo duda, amo sus personajes y a la autora por haberlos creado. Es de esos libros únicos, simples, hermosos y enormes que sencillamente leeré una y otra vez cada tanto, cada vez que -como en esta cuarentena- necesite refugiarme en un castillo mágico, con compañeros leales y maravillosos con quienes bien valga la pena vivir una aventura una y otra vez.

Las fotos son de unas vacaciones en enero de 2018.

La reseña en Goodreads: https://www.goodreads.com/review/show/2281700468


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