Los Cuatro de Alera (Historia de los Cuatro Rumbos #1)

Comentario sobre “Los Cuatro de Alera” el primer tomo de la saga Historia de los Cuatro Rumbos, de Márgara Averbach, que de más está de decir que amé todo el tiempo que duró su lectura. Ojalá les guste esta especie de reseña que en realidad solo busca contagiar ganas de leer.

Hace días que participo con tres amigos de un encuentro de Lecturas y Canciones, donde vamos y venimos en un viaje cargado de palabras y sonidos y silencios. Hay un poema particular “Tomboy” de Claudia Masin, que con cada encuentro (y también en los ensayos) me queda resonando, profundo, bien adentro, en la voz de uno de los cumpas:

“¿Nunca quisieron ser un lagarto prendido cada día del calor del sol hasta quemarse el cuero, un hombre viejo, una enredadera apretándose contra el tronco de un árbol para tener de dónde sostenerse, un chico corriendo hasta que el corazón se le sale del pecho de pura energía brutal, de puro deseo? Nos fuerzan a ser aquello a lo que nos parecemos. ¿Nunca se les ocurrió cómo sería si en lugar de manos tuvieran garras o raíces o aletas, cómo sería si la única manera de vivir fuera en silencio o soltando murmullos o gritos de placer o de dolor o de miedo, si no hubiera palabras y el alma de cada cosa viva se midiera por la intensidad de la que es capaz una vez que queda suelta?”

A veces hasta cierro los ojos cuando recita esta parte del poema. Intento sentir la brisa entre las ramas del árbol que soy, el picor del sol en la piel lagarta, el retumbe del corazón que salta en el pecho con el correr niño. Lo intento, a veces hasta lo logro. La sensación volvió con Damla, la magárbol de la historia de Márgara Averbach: “los Cuatro de Alera”. Esa maga es capaz de volverse árbol, conectarse en el Brote del Mundo y extender raíces que la conectan, la abrazan, la encuentran con la vida bajo tierra de todo el planeta. Que en silencio, oyendo el decir arbóreo, puede entender los riesgos y peligros del mundo. Que en la cabellera de árbol puede albergar pájaros y escuchar la música del mundo. Que se toma un libro entero para explorar su poder, su magia, su rabia, para encontrar la libertad de este nuevo sentir y buscar las palabras de este nuevo ser, de comprender el lenguaje de los árboles que la eligieron y después no le hablaron. Una maga cambia de forma que es pieza fundamental del Plan que salvará a Alera, a la Gran Isla, unirá nuevamente el camino a Collar de Perlas y recuperará la memoria ancestral de las aldeas. Pero no lo hará sola, no podría, como nadie puede salvarse solo. La salvación siempre es colectiva o no es. Con sus amigos Emelda, maestra de fuerzas, Lunte, el buscador y Zana, la conversadora, (aunando las magias más poderosas: que a mi modo de ver serían la empatía y la escucha, la fuerza, la curiosidad, el empeño, la palabra y la amistad) los Cuatro de Alera inician una saga “Historia de los Cuatro Rumbos”. Una historia narrada con música hecha palabras, que presenta una fantasía poética que bien sirve para entender este mundo lleno de grietas, soledad y odio y que como respuesta ofrece una invitación desde la empatía para comprender los lenguajes de los Otros. ¿Cómo puedo acabar esta reseña? quizás diciendo que es el comienzo de una historia de la que me he enamorado sin remedio.

Info del libro

Los Cuatro de Alera
Saga Historia de los Cuatro Rumbos (tomo I)
Márgara Averbach
Ediciones SM, Marzo 2004
19x12cm, encuadernación tapa blanda
192 páginas
ISBN: 978-987-1098-47-7

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