Plan del día: descubrir los aliens que todos llevamos dentro

Les comparto un breve comentario del último libro leído de los que venía amontonando en torre sobre mi mesa de luz. En esta oportunidad “24 señales para descubrir a un alien”, de Juliana Muñoz Toro con ilustraciones de Elizabeth Builes. Tragaluz Editores, (Medellín, Colombia 2017).

24 señales para descubrir a un alien

Dentro de papá vive un alien pequeñito que lo controla. Por eso hace cosas que no me gustan. Por eso se comporta como si fuera de otro planeta. Le grita a mamá y a mí casi no me habla. Da órdenes cuando llega del trabajo. Tiene hambre todo el tiempo. No le gusta salir a pasear ni nada de lo que hace la gente. No tiene amigos. Su plan es conquistar el mundo y debe empezar por nosotros. (…) Desde hoy voy a reunir señales para descubrirlo. (Texto de contratapa)

Juliana logra crear una voz infantil, la de Benjamin el protagonista, con mucha espontaneidad y credibilidad. Hay un juego, a mitad de camino entre la escritura y la puntuación, en el que la autora deja fluir los pensamientos de Ben libremente.

La relación con sus padres y su amigo Carlos van y vienen como cualquier relación interpersonal. El amor y complicidad con su mamá esconden todo el tiempo sugerentes dudas del lector (¿está enferma la mamá, va a morir, sufre violencia de género?), el temor o respeto a su padre, quien ha perdido la alegría que solo queda en los recuerdos de Ben (de épocas en las que el padre aún no tenía un alien dentro de su cuerpo ocupando el lugar del corazón).

Las expresiones colombianas tiñen el texto de un localismo que por momentos dificulta la comprensión a quienes leemos desde otros países, a la vez que enriquece la lectura con los colores, los contextos y las realidades de otro país.

Las ilustraciones son palabra mayor. Elizabeth juega con los trazos y colores suavizando escenas que se leían violentas o desgarradoras y que con su mirada visual se vuelven más cercanas, incluso cómplices o hasta graciosas.

La imaginación de Ben encontrando explicaciones a sus delirantes teorías tienen la cuota justa de ternura, inteligencia y sinceridad como para no poder más que construir una complicidad hermosa con su infancia, querer zamarrear a su padre y pedirle que le preste atención al pibe y le de un abrazo, alcanzarle algo rico a la madre y decirle que no afloje, que al final todo saldrá bien y empezar a buscar señales para descubrir los aliens que todos llevamos dentro.

Les dejo algunas fotos simples que saqué con mi celular para compartir en mi cuenta de Instagram. Espero tener una cámara más linda para próximos registros.

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Me encantó la historia y la voz de Benjamin. Las ilustraciones una belleza. Super recomendado.