‘Por culpa de Luciana’, la historia de una historia

A mitad de camino entre un cuento, un relato y una entrevista, este post cuenta un poco la historia de Catalina, les presenta a su autora Luciana Schwarzman y me da la hermosa oportunidad de contarles un montón de historias entrelazadas.

Un comienzo: Catalina en busca de un autor

Para los que amamos las historias, los libros y las ilustraciones, nada mejor que un cuento que nace en una playa de Buenos Aires, busca formas y colores en una universidad de bellas artes de La Plata, viaja a una terraza de Córdoba para hacerse amigo de un pajarito, se sube a la nube de Panal de Ideas para volar por todo el país buscando lectores y mientras viaja, crece, hace amigos y se convierte en una historia: la historia de una historia.

Esta historia comienza con Luciana caminando por una playa del sur de Buenos Aires. Luciana es escritora y periodista. Escribe desde chica. En la primaria armaba cuadernitos caseros con poesías. Les pegaba en las tapas imágenes que le gustaban, los cosía. Armaba anotadores con cuentos, pensamientos. Hoy escribe un blog que se llama “Una piedra y te cuento…”, que los invito fervientemente a visitar; acaba de publicar un cuento en revista Billiken y está a punto de publicar “¡Por su culpa!” su primer libro álbum, ilustrado por Leni.

por-su-culpa-ilust2

Pero sigamos… nos quedamos en la playa. Luciana cuenta: “¡Por su culpa! nació justamente en temporada de playa. Estaba en Monte Hermoso, provincia de Buenos Aires, en una de las playas más amplias en las que se puede observar tanto la salida como la caída del sol. Caminaba, me sentaba, observaba. Nos pasan cosas en la playa y de a poco la vi a Catalina, su protagonista. Surgió el cuento y las correcciones. Y en un momento estaba lista para despegar de mí”.

-¿“¡Por su culpa!” es un cuento “para chicos”?

-Diría que escribo para todos. Y me divierte escribir historias que les puedan gustar a los chicos. Con el tiempo me fui dando cuenta de que todo puede ser para todos. Que la protagonista sea una niña no significa que la historia esté abocada para el público infantil. Los lectores nos formamos con lo que nos llama la atención, con lo que nos mueve, con lo que nos hace quedarnos pedacitos de cada libro en nuestra historia, nos atraviesa. Y los mediadores tienen mucho que ver en esto también. Tengo presente a mis maestras de la primaria, tanto como del secundario y de hoy. Cada una me guió por algún lugar. Mi mamá, mi papá… Me acuerdo cuando me quedaba sola en casa que iba directo a investigar la biblioteca de mis viejos. Y no había libros específicamente “para chicos”. Había de todo y con ese de todo me formé.

Primer viaje: “¡Por su culpa!” un cuento en busca de un ilustrador

El cuento de Catalina estaba listo, “Catalina estaba lista para despegar de mí” dijo Luciana. Y llegó el destino preciso. Hace tres años, en el taller literario de Iris Rivera, del cual participaba Luciana, les pasaron la convocatoria. Desde la cátedra de Lenguaje Visual III de la carrera de Bellas Artes en la Plata estaban buscando cuentos inéditos para que los chicos que realizaran el trabajo final – crear un libro álbum-  no estuviesen influenciados con imágenes existentes ni versiones de clásicos. Luego se donarían esos ejemplares únicos a bibliotecas. Así fue como Catalina viajó a La Plata, a conocer a Leni. Luciana nos cuenta la historia: “Así fue, envié varios textos. Fui a conocer a los chicos y los libros. Y me encontré con Leni y su versión de “¡Por su culpa!”. Me encantó el trabajo que había realizado con imágenes y pincel. Nos pasamos los datos y decidimos seguir el proyecto para publicarlo. En este caso el proceso de hacer el libro de a dos fue después de hecho. Ya que escribí la historia primero, luego lo ilustró –aún sin conocernos ni habernos hablado ni una vez- y después de la muestra comenzamos con un ida y vuelta de mails para pulir lo que nos parecía. Y recién en ese momento nos conocimos personalmente. Ella residía en La Plata, yo en Buenos Aires. El único original fue donado a una biblioteca de La Plata”.

por-su-culpa-ilust3

Leni es ilustradora y elabora sus obras combinando el dibujo a lápiz, fotografías antiguas, extractos de viejas revistas, a través de la edición digital. Ella le dio a Catalina una playa, un vestuario y una casa hermosas e hizo de la historia un hermoso libro álbum. “El libro nos da la posibilidad de meternos en las historias, imaginar a esos personajes, involucrarnos, sentirnos cómplices”, cuenta Luciana. “El libro álbum tiene la herramienta de la imagen como continuación de esa historia, como parte de, como la creación de vida de esos personajes. Todas las formas de libros son impulsores de imágenes e historias paralelas”.

Segundo viaje: “¡Por su culpa!” un libro álbum en busca de editor

Con cuento e ilustraciones terminadas y una versión original en una biblioteca de La Plata, Luciana y Leni quisieron que “¡Por su culpa!” encontrara nuevos caminos, más públicos, más viajes, muchos más lectores. “Una vez que ya teníamos con Leni el libro corregido en cuanto a lo que nos parecía, decidimos buscar una editorial que pudiera darle vuelo. Dentro de la búsqueda, me topé con Ediciones de la Terraza. Vi que era una editorial joven y decidí escribirles. Recibí su respuesta y comenzamos a conocernos. Se creó confianza y un intercambio de ideas que llegó a la edición del libro”, cuenta Luciana.

por-su-culpa-ilust4

Les cuento que formo parte de Ediciones de la Terraza, un proyecto que nació en agosto de 2012 y en el que editamos libros ilustrados. Y les confieso que recibir “¡Por su culpa!” fue de las más hermosas experiencias de las muchas y hermosas experiencias que nos está regalando cotidianamente este proyecto editorial.  Decidimos editar la historia en el mismísimo instante que la recibimos y empezamos a trabajar la versión final de los textos, las ilustraciones, el diseño y la planificación de cómo haríamos para financiar este hermoso proyecto.

Tercer viaje: “¡Por su culpa!” un libro álbum en busca de un lector

Tanto los que hacemos Ediciones de la Terraza, como Luciana y Leni creemos que ningún libro termina de tener sentido si no hay nadie del otro lado que lo lea. La magia ocurre cuando una historia toca el corazón de un lector. Decidimos entonces recurrir a las nuevas herramientas que brindan las redes sociales para convocar a todos, amigos, conocidos, desconocidos, a todos, al mundo, a conocer el proyecto y reconocerse como posible lector de la historia. Decidimos involucrar a todo el mundo en la historia, empezar a cruzar historias. Invitarlos a formar parte de la historia, a convertirse en productor del libro, en ser el hada madrina agitando la varita y haciéndolo posible. Decidimos que queríamos compartir la experiencia de felicidad, ansiedad, adrenalina, orgullo de darle vida a un libro. Así no seríamos felices solo los editores y las autoras, sino que seríamos felices una enorme banda de gente linda.

por-su-culpa-ilust5

“¡Por su culpa!” está siendo financiado por Panal de Ideas, en una campaña de 45 días donde los activistas pagan ciertos valores a cambio de recompensas y de esta manera se convierten en “productores” del libro. Si logra alcanzar el 100% del presupuesto pedido se convierte así en un proyecto exitoso, logrado colectivamente. “Cuando Ediciones de la Terraza propuso subir el proyecto con su aval para financiarlo, tuve mis dudas”, reconoce Luciana. “Y se me despejaron cuando aprendí. Investigué qué era Panal de Ideas, me contacté con amigos que ya financiaron proyectos por medio de plataformas online con la participación colectiva. Me fui empapando del tema y me metí de lleno al conocer más aún a la gente de la editorial. Me parece bárbaro que se pueda acceder a un proyecto aún sin haberse concretado físicamente. Es una forma de pre difundirlo, de que puedan obtener un ejemplar sin que esté en circulación aún. Es lindo ver la confianza y acompañamiento de la gente”, concluye.

por-su-culpa-ilust6

El proceso ha sido mágico. Gente que conoce a Luciana, o a Leni o a Vanina y Mauricio (los otros editorores) o a  mí y quiere acompañarnos. Gente que actualiza la página de Panal de Ideas 5 veces por día para ver cómo progresa el proyecto. Gente que participó de un taller de Panal de ideas y se sumó al conocernos. Gente que compró un libro para regalar, en la bolsa del libro encontró una postal y una galletita, entró al enlace a ver de qué se trataba y no pudo contenerse. Gente que decidió participar para donar ejemplares de “¡Por su culpa!” a bibliotecas populares. Gente que confía, gente que cree que el mundo es un lugar para actuar, un lugar que tiene a cada uno de nosotros como protagonista. Ni más, ni menos. Gente que se copa ¡tanto! que se suma con regalos personales para los que decidan sumarse. Gente con la que vamos a brindar bien alto y celebrar que somos, que podemos, que queremos, que leemos, así en primera persona del plural.

Al día de hoy, faltan unos pocos días de campaña para financiar la historia de Catalina, Luciana, Leni y Ediciones de la Terraza. Todo indica que será un hermoso éxito. Una experiencia compartida, una invitación colectiva a la promoción de la lectura y una apuesta por la cultura libre. Ya ven. Los invito. A terminar este viaje juntos.

[sharethis][/sharethis]