“Marcha”

Ella lo miró. Y descubrió en el fondo de su mirada, el brillo incipiente de una sonrisa. No alcanzó a escuchar su nombre porque los redoblantes demasiado cercanos callaban el ruido habitual de la avenida con un silencio estruendoso.

Él bajó el cordón de la vereda, donde estaba ella, para tenerla más cerca y para esquivar empujones de gente inquieta que buscaba alejarse del  amontonamiento. Un desvío de la mirada les hizo darse cuenta que en ese costado de la muchedumbre habían quedado solos. La amiga que los presentó estaba a unos metros, desplegando una bandera, en un grupo entusiasta y colorido. Más banderas tapaban el sol más adelante, cerca de la esquina y algunos ya habían empezado a caminar. No había mucho para decir. Estaban ahí porque querían cambiar al mundo; porque insultar al televisor ya no servía de descarga, porque masticar bronca y comerse la impotencia produce siempre indigestión; porque estar en cualquier otra parte hubiera sido traicionar los sueños. Estaban ahí porque encontrarse era el primer paso para descubrir que no estaban solos.

Él la miró. Y descubrió en el fondo de su mirada, el brillo radiante de una sonrisa. No había mucho para decir, así que bajaron a la calle y empezaron a caminar…

Bárbara Couto
(Texto propio publicado en Revista Huellas, hace varios años, a propósito de una causa similar y muy pertinente para esta marcha en cuestión)


Foto: Centro Nueva Tierra, marcha en defensa a la ley de medios. 15 de abril 2010. Buenos Aires.